Texto compartido con permiso. No habla de resultados ni de modelos, sino de un proceso personal contado desde dentro, en un momento concreto.
De “mi casa” a “nuestra casa”
En cuanto a mi relación de pareja, ha dado un salto muy grande. Y desde el minuto uno ha sido desafiante a la vez que muy bonito.
Estamos aprendiendo mucho, sobre todo yo. Me está costando adaptarme de vivir sola a vivir con él. Antes era mi casa, mis normas. Ahora es nuestra casa, nuestras normas, en conjunto. Y ese conjunto requiere trabajo, coordinación, conversaciones y confianza.
A veces, los ajustes que aparecen en la convivencia tienen que ver con historias relacionales que vienen de antes, como desarrolla este texto sobre cómo la historia familiar influye en las relaciones.
Estamos cimentando todas esas bases. Todos los días aprendo algo de mi chico y de cómo mejorar mi versión como pareja. A veces me olvido de que es cosa de dos y no de uno solo.
Soy un poco gruñona y mandona porque solo me veo a mí, pero cada vez voy sacando esa versión de mi interior, puesto que ya no cabe en la ecuación.
Estoy orgullosa de nosotros. Me siento bien y me encanta. Me encanta aprender y darme cuenta de las cosas.
Firma: Anónimo
Categoría: Procesos compartidos