Skip links

Mentir y mentirse: coherencia interna e identidad personal

Una reflexión en primera persona sobre la mentira y la incoherencia entre pensar, decir y hacer. Cuando sostenemos versiones que no nos representan del todo, puede aparecer una distancia interna difícil de ignorar. No siempre es evidente, pero a veces deja rastro en la forma en que habitamos nuestra vida cotidiana. 

Pared beige con sombra vegetal que divide suavemente el espacio en dos zonas de luz.

Contenido del post

AQUÍ, TE ESCUCHO…

 

Cuando empiezo a alejarme de mí

A veces me pregunto en qué momento empiezo a alejarme de mí. No suele ocurrir de golpe. No hay un gran acontecimiento. Es algo más pequeño: una frase que digo sin sentirla del todo, un gesto que sostengo por inercia, una versión de mí que encaja mejor que la verdadera.

Verdad o mentira. Todo depende, dicen, del cristal con que se mira. Yo he comprobado que también depende del estado en que me encuentre cuando miro.

Con la palabra dibujo mi cuerpo simbólico. Según con quién hablo y cómo lo hago, voy construyendo la realidad que después habito. Lo que digo no es neutro. Me organiza por dentro.

La realidad paralela de la mentira

He mentido. No siempre por maldad. A veces por miedo, por evitar un conflicto, por no saber cómo sostener una verdad incómoda. Otras veces por querer proteger una imagen que ya no era del todo mía. Pero cada mentira abre una pequeña realidad paralela que necesita ser mantenida. Y sostener dos realidades cansa.

Lo que más me inquieta no es la mentira hacia otros, sino cuando me miento a mí mismo. Cuando hago algo sin ganas y lo justifico. Cuando digo “no pasa nada” sabiendo que sí pasa. Cuando actúo por cumplir y me convenzo de que es suficiente.

La fisura interna

En esos momentos aparece una fisura. No siempre visible, pero perceptible. Entre lo que pienso, lo que digo y lo que hago se abre un espacio. Y ese espacio, si se repite, empieza a sentirse como vacío.

Con el tiempo he notado algo curioso: siempre sé cuándo estoy mintiendo. Puedo racionalizarlo, minimizarlo o decirme que es necesario, pero hay una conciencia inicial del desajuste. Si repito el hábito, esa conciencia se vuelve más tenue. Ya no distingo con claridad el blanco del negro. Y entonces rectificar se vuelve más difícil.

La mentira como incoherencia biológica

Veo la mentira también como una cuestión biológica. La percibo como una forma de incoherencia interna. Cuando sostengo durante demasiado tiempo una versión que no me representa, mi cuerpo expresa el desajuste: aparece cansancio, irritabilidad o una pérdida difusa de energía. En mi experiencia, esa distancia entre lo que soy y lo que sostengo deja huella.

También he observado que al reconocer una verdad, incluso cuando resulta incómoda, algo comienza a ordenarse. La situación externa puede seguir su curso, pero internamente surge mayor claridad. Y esa claridad, a veces, aporta alivio.

Contradicción y conflicto

He comprendido que no todas las incoherencias son evitables. Vivir implica tensiones y contradicciones. Pero cuando la distancia entre lo que soy y lo que represento se vuelve constante, empiezo a perder fuerza.

Si reviso los conflictos importantes de mi vida, casi siempre encuentro alguna forma de ocultamiento: algo que no dije, algo que no quise ver, algo que preferí distorsionar. No siempre fue deliberado. No siempre fue evidente. Pero estaba ahí.

Esta reflexión dialoga también con la idea de verdad interior, entendida como ese punto de coherencia al que a veces regresamos después de habernos desviado.

 

Sin épica

No escribo esto como advertencia ni como lección. Es más bien una constatación: cada vez que me miento, me alejo un poco. Y cada vez que me acerco a una verdad propia, aunque sea incómoda, recupero algo de coherencia.

No es épico.
No es inmediato.
A veces es apenas perceptible.

Pero existe.

FAQs

¿Puede reconocer una mentira ayudarme a entenderme mejor?

En algunos casos, sí. Reconocer una incoherencia puede aportar claridad sobre lo que realmente se piensa o se siente.

¿Es posible aprender a vivir con mayor coherencia?

A veces es posible ajustar pequeñas conductas cuando se hacen conscientes. No siempre es un cambio inmediato, pero puede iniciarse con observación.

¿Decir una verdad incómoda puede ordenar algo internamente?

Puede ocurrir. No garantiza una solución externa, pero a veces genera una sensación de mayor alineación interna.

¿Escuchar el malestar cuando me miento puede ser útil?

Puede ser una señal de que algo necesita revisión. No siempre indica una crisis, pero sí una tensión que merece atención.

¿Aceptar mis contradicciones forma parte del proceso?

Sí. Reconocer que existen contradicciones puede ser más realista que aspirar a una coherencia absoluta. A veces, la honestidad comienza por admitir esa complejidad.

Imagen de Consulta Cronos
Consulta Cronos
Claridad para momentos de cambio. Tu bienestar, nuestro método. Presencial u online. Puedes solicitar una consulta en el  617 925 097 o enviar un mail a: cronos@metodocronos.es
Imagen de Consulta Cronos
Consulta Cronos
Claridad para momentos de cambio. Tu bienestar, nuestro método. Presencial u online. Puedes solicitar una consulta en el  617 925 097 o enviar un mail a: cronos@metodocronos.es

¿Te ha gustado el post? ¡Comparte!

Explorar
Drag