¿Problemas de aprendizaje? Hoy volvía de la compra y a mi lado, por el camino de vuelta casa, un niño le comentaba a su compañera: ¡Verás mi madre cuando le diga que me han caído 3 asignaturas! Lo que me ha hecho pensar en lo bonito que sería que su madre y la madre de todos aquellos pequeños que andan apesadumbrados por el tema de las notas, supieran lo fácil que sería ponerle remedio en nuestra consulta.
Es tiempo de ajustar tu biorritmo diario
Exámenes, escuela y realidad
Aunque en Método Cronos no somos partidarios de los exámenes, sí lo somos de la escuela. Aun así, hemos de aceptar que el sistema educativo actual, marcado por la masificación y la escasez de recursos emocionales, sigue considerando los exámenes como la principal herramienta para validar el aprendizaje.
Desde ahí, más que cuestionar lo que hay, ponemos el acento en acompañar a padres y familias para que puedan optimizar el tiempo lectivo y el espacio laboral. La prioridad no es la nota, sino el contexto que la rodea.
Precisamente esta misma mañana editaba un especial de invierno en el que abordo cómo se ajusta el biorritmo diario. Un biorritmo que, en pequeños y no tan pequeños, influye directamente en la forma en que el aprendizaje se expresa.
Biorritmo de invierno
Conectar y desconectar cada día
¿Cómo conecto y desconecto en mi día a día?
¿Cómo tomo conciencia del despertar y del acostarme?
Estas preguntas, sencillas en apariencia, suelen quedar relegadas. Sin embargo, durante el invierno se vuelven centrales.
Ajustes en el plano escolar
El otoño trae la vuelta al cole y ofrece pistas de cómo puede desarrollarse el curso. Cuando edito este texto es 22 de febrero, y ese “ya llegó” resuena con claridad.
La estación otoñal funciona como un chequeo previo a la entrada en el invierno. Cuando los ajustes propios de ese biorritmo se han atendido, lo habitual es que el primer trimestre del año escolar transcurra sin grandes sobresaltos.
Ajustes en el plano laboral
Si no hay hijos en edad escolar, el paralelismo sigue siendo válido. En el plano laboral ocurre algo similar: durante los meses de otoño, especialmente antes de Navidad, aparecen señales sobre aquello que conviene revisar.
Hacerlas conscientes facilita los ajustes que, a lo largo del año, se van produciendo de manera natural. Forman parte de la relación con el ecosistema del que somos parte como especie.
Actualizar el sistema operativo personal
Los conflictos, contratiempos o incluso ciertos problemas de salud física y familiar que aparecen en los primeros meses del año cumplen una función de actualización. Desde una gripe hasta movimientos en el ámbito familiar o corporal.
Aquí se incluyen también los procesos de los hijos concebidos en este periodo invernal. No es lo mismo concebir en otoño que en primavera. No se trata de astrología, sino de dinámica estacional y de biorritmos compartidos.
“Mamá, papá: para mejorar mi aprendizaje, necesito que te prestes atención”
Cuando los niños enferman y son menores de 14 años, conviene revisar los niveles de estrés laboral del padre.
Cuando las notas flojean, suele ser pertinente observar los niveles de estrés de la madre o de la persona que cuida diariamente.
No como culpa, sino como contexto.
Vuelta al cole: septiembre
Cada año, tras la pausa veraniega, llega el otoño y muchas familias afrontan un nuevo curso escolar. En la consulta observamos cómo el tiempo que los niños pasan “estudiando” deja huellas emocionales profundas, que condicionan su relación futura con distintos espacios de exigencia.
Aprendizaje: el complejo de listo o de tonto
Ser “buen”, “regular” o “mal” estudiante.
La palabra mal pesa.
La etiqueta de “listo” o “tonto” puede convertirse en una carga que acompaña durante años. Ambas, si no se revisan al salir de la escuela, resultan igualmente limitantes.
Salud y conducta en los niños
En consulta se abordan con frecuencia cuestiones relacionadas con la salud y la conducta infantil. Cuando los problemas de aprendizaje aparecen en la infancia, lo primero a considerar es que la salud y el comportamiento del niño dependen del clima emocional y del entorno familiar que se les ofrece.
Todo empieza por la salud física y emocional del niño o niña que una vez fuimos.
Orientación familiar
Los niños no tienen filtro mental. Reaccionan de forma directa a la información, muchas veces inconsciente, del entorno familiar. La manera en que los padres sienten la vida, la infancia y sus propias experiencias escolares influye de forma decisiva en el recorrido del niño por sus etapas evolutivas.
Para facilitar la comprensión, compartimos dos casos trabajados en consulta.
Caso 1 · Niño con estreñimiento
Una madre consulta por su hijo de seis años, que presenta por primera vez estreñimiento. Lleva varios días sin ir al baño. La situación coincide con su incorporación al primer curso de primaria.
Desde una mirada holística, el estreñimiento refleja un bloqueo del ritmo personal. Ese bloqueo aparece cuando no se sabe hacia dónde ir y el ritmo externo se impone sobre el propio.
Ni el padre ni la madre habían reflexionado sobre lo que esta etapa significaba para el niño, ni sobre lo que había significado para ellos mismos.
Recuperar el archivo emocional materno
Durante semanas, mientras los padres ajustan su propio sentir respecto a la escuela, el síntoma aparece y desaparece. Se apoya el proceso con dieta blanda y supositorios de glicerina.
Cada vez que la madre reconoce una emoción no atendida, el niño recupera el ritmo intestinal sin ayuda. Tras integrar la nueva etapa y atender las necesidades presentes del niño, el estreñimiento desaparece por completo.
Caso 2 · Problemas de aprendizaje en la guardería
La madre consulta por el mal comportamiento de su hija en clase. El momento coincide con su propio intento de reincorporación al mundo laboral, vivido con dificultad.
En consulta reconoce que la profesora no le resultaba agradable y que sentía que ella podría hacer mejor ese trabajo. Al indagar el origen de esa percepción y desactivarla, desaparece la carga negativa hacia la docente.
Al día siguiente, el comportamiento de la niña en el aula cambia de forma notable.
La respuesta ha estado en los padres
Durante años se han acompañado situaciones diversas: estreñimiento, diarreas, otitis, agresividad, nerviosismo, miedos y problemas de aprendizaje. En la mayoría de los casos no ha sido necesario tratar directamente al niño, más allá de algún complemento natural puntual.
La respuesta, una y otra vez, ha estado en los padres.
